WELCOME TO IOWA


• No olvides pasarte a leer la reglas y ambientación.

• También pasa a leer nuestro FAQ, en el encontrarás más datos sobre Iowa y el foro en general.

• Recuerda que sin color no puedes rolear, tienes 72 horas para terminar tu ficha. Ficha aceptada » Registros » Color.

• Las medidas para avatar son 180 x 400.

• A pesar de que el foro se ambienta en la ciudad de Des Moines, Iowa; solo se asimila a la real en el nombre y localización, el resto es invención de la administración.
YOUR FACE
Conectarse

Recuperar mi contraseña

NEW POSTS
Últimos temas
» Afiliación Élite [Naruto Roleros]
Dom Abr 26, 2015 8:09 am por Invitado

» Magic is Might (Retirar el botón - Elite)
Dom Abr 19, 2015 2:38 am por Invitado

» Unmasked - Afiliación Élite [Confirmación]
Sáb Abr 18, 2015 10:20 am por Invitado

» The Demon. |Erin|
Vie Abr 17, 2015 4:12 am por Erin C. Foster

» A World Of Heroes (élite)
Dom Abr 12, 2015 6:50 pm por Invitado

» My brand of heroin {Normal}
Sáb Abr 11, 2015 5:28 pm por Invitado

» Fiesta hasta arder [Lochan Radwańska]
Vie Abr 10, 2015 10:26 pm por Lochan Radwańska

» Are you fucking kidding me? ■ Lochan
Vie Abr 10, 2015 9:57 pm por Lochan Radwańska

» You really want to be here? |Erin| |Terminado|
Miér Abr 08, 2015 1:27 am por Aiden Blair

WHO'S THERE?
¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 24 el Vie Feb 06, 2015 5:08 am.
THE PEERS
Élite
Élites
(20/40)

Zonden Verboden

AFILIADOS NORMALES

Frozen rose • Lana.

Ir abajo

Frozen rose • Lana.

Mensaje por Sea L. Makhvil el Dom Mar 22, 2015 9:40 pm

Para Sea, no importaba si los días siempre eran lo mismo. Si la rutina se trataba simplemente de conseguir cuanta droga pudiera, de burlarse de lo que le colaran en frente, de vez en cuando tener sexo con alguien; básicamente, no esperaba ninguna especie de cambio significativo en su vida, porque para ella, las cosas estaban bien así. Estar encerrada en un agujero lleno de locos fanáticos religiosos y enfermos mentales fue lo mejor que le pasó en la vida, después del descubrimiento de las drogas, claro está. Así que, cuando sus ojos se levantan y observan a la mujer que está frente a ella, no siente ni la más mínima necesidad de intentar ahorcarla o demostrar que no está loca, que no tiene nada de malo, que necesita ayuda. Si está ahí, es solamente porque es una forma hasta divertida de perder el tiempo.

Sin importar cuanto choquen, ni tampoco el que nunca salga nada serio de su propia boca, ni que no le guarde ni el más mínimo respeto; la personalidad de la mujer sigue siendo algo que no ves todos los días, así que de cierta forma, le agrada. No dejará de ser como siempre es, no la tomará en cuenta en ningún aspecto; pero le agrada. A su manera.

El problema es que no pasa lo mismo con la castaña. La mujer a lo mucho le ve como un conejillo de indias y Sea no puede darle el lujo de dejar que le controle o le sermonee, así que los roces siempre están. Es más, en ese mismo momento, en el cual ambas estaban observándose fijamente; cualquiera diría que habían un par de rayos saltando entre ambos pares de orbes.

Se relamió los labios y tamborileo con sus dedos sobre el sillón donde estaba sentada. —Entonces, ¿cómo lo hacemos esta vez? —preguntó, moviendo su mirada por todo el consultorio de la fémina. Observó el escritorio que estaba entre ambas y alzo una ceja. Lo más probable era que fuera allí donde se la cogieran, algún médico o quizás lo hacía con una enfermera. Y es que venga, solo había que mirarle el rostro, era una belleza. Debía sostener una aventura o dos. Aunque era seca al hablar y tenía una mirada penetrante y fría, a la que Sea solía responder con comentarios como “¿No me puede dar una paleta al terminar? Me estoy portando bien.”, tenía el suficiente encanto físico como para atraer a más de uno.

Aunque, en realidad, se portaba bien. No llegaba drogada a su consultorio y la escuchaba, no se colocaba los audífonos para simplemente rellenar las horas una vez se dejaba caer sobre aquel sillón. Y eso para Sea no era cualquier cosa, ya acostumbrada a mandar a la mierda a sus profesores y básicamente ir a clase a discutir con ellos por cualquier cosa mínima que dijeran, camuflándolo (aunque a esas alturas ya nadie se lo creía), como simples debates en busca de la solución más fiable. ¿Pero qué va a saber una drogadicta? decían: nada.

—¿Le va ir abajo o arriba? —preguntó sin poder evitarlo, alzando ambas cejas. Sí, casi era extraño el hecho de que la mujer aún no la hubiera enviado a la Zona 0. 

_________________
Bang bang, you're dead.
avatar
Sea L. Makhvil

Mensajes : 100

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Frozen rose • Lana.

Mensaje por Lana Mars el Miér Mar 25, 2015 3:21 pm

Miré con calma el reloj de pared que lucía en una de las paredes del consultorio, comprobando que ya llevábamos veinte minutos de tiempo perdidos, o no, a veces era necesario dejar esos silenciosos espacios para que los pacientes se agotasen o pensasen en sus cosas lo suficiente y finalmente decidieran abrir ese orificio por el que salían aquellas preciadas palabras que hacían mi pan de cada día; terapias y más terapias, algo de lo que curiosamente y a diferencia de los enfermos, yo, no me cansaba.

Los ojos de la rebelde muchacha lucían indiferentes al igual que en la última sesión y su interés estaba aún por ver si había menguado o con suerte había algún atisbo de cooperación. Sonreí con ironía ante su pregunta, posando mis codos en los brazos de mi asiento y entrelazando mis manos sobre ellos como acostumbraba a hacer, dándome una imagen profesional de la cual no tenía que hacer gran esfuerzo para dejar emanar de mí – Ya lo sabes Makhvil, todo depende de tu interés por mejorar, y según tengo entendido no has hecho grandes progresos – mi tono era neutro pero firme, al igual que mi semblante – Creo recordar que te dije que tu tratamiento no se cierne únicamente a la hora que pasamos metidas aquí tú y yo a solas; tu trabajo sigue ahí fuera, día a día – finalicé mirando a la joven sin poder evitar que mi gesto se volviera a poco más desagradable al haber recibido información de las porquerías que andaba haciendo la incorregible rubia en sus ratos libres.

- ¿Sabes que es esto? – pregunté tomando una pequeña cinta de mi escritorio y elevándola levemente para que quedara a la vista de Makhvil; la cual mostraba una de las tantas grabaciones que las cámaras del centro captaban a diario – La drogadicción forma parte de la adicción, y como ya deberías saber si es que me prestaste alguna atención; ésta se manifiesta a través de diferentes comportamientos obsesivos y compulsivos – recité completamente de memoria tras años de información retenida sobre el estudio de las diferentes afecciones mentales – Saciar tu enfermizo apetito sexual con otros pacientes de manera repetitiva solo muestra tu necesidad de adquirir aquel placer inmediato que no consigues al no tener drogas a mano – continué sin importarme que la joven desconectase de mi sermón; si hacía falta se lo repetiría todos los días del año incluido pascua, navidad y todas las festividades existentes.

Me levanté de mi silla y paseé por la sala tras dejar caer con cierto desprecio la cinta a manos de la joven, no para que se la quedara, sino para que pudiera palpar lo que mis palabras referían – Por no mencionar las informaciones que me llegan del detestable estado físico en el que se te puede ver a ciertas alturas del día como consecuencia de… vete tú a saber que porquería – clave mi mirada en la suya con altanería, mostrando lo bajo que caía ella con sus comportamientos – Así no vamos a ningún lado, Makhvil, si no metes acción, podemos dar por concluidas nuestras sesiones y dejar que te pudras en un agujero de la Zona 0, ¿es eso lo que quieres? – comenté con el mismo tono que solía usar con aquella chica, la cual era como una espina clavada en mi garganta, la cual me causaba molestia en ocasiones solo con ver su rostro de desinterés ante todo y todos – Si quieres morir, vas por el buen camino – me apoyé en los brazos de su silla inclinándome hacia ella con mi frío rostro a escasos centímetros de la rubia – Enhorabuena.

En ocasiones mis terapias se volvían puros ataques para los cuales hacía falta ir con una buena armadura, pero no era que tratara así a todos mis pacientes… Yo era una persona polivalente, y al igual que mis pacientes eran diferentes, yo también les trataba de una u otra manera según más me convenía siempre manteniendo mi patrón de distanciamiento emocional y frialdad.

Luego me separé nuevamente y escuché su pregunta con la misma chulería y desinterés de siempre – desgraciada – pensé - No me tientes Makhvil pues ya tienes un pie en esa zona, ahora depende de lo que quieras hacer de diferente con tu tratamiento, está en tus manos… Ya sabes que yo voy a dormir igual de bien en mi confortable cama, estés tú en tu cuarto o estés atada en una sala de aislamiento mientras te  vomitas encima a causa de la abstinencia – Sin duda con aquella joven podía decir que era dura de más, pero yo sabía lo que hacía, en ocasiones hacía falta tocarles la fibra para que despertasen y reaccionasen de una vez, pues con algunos las charlas agradables no les servían ni para perder tiempo.

_________________



Fuck yeah! Give it to me, this is heaven, what I truly want...
It's innocence lost.:

avatar
Lana Mars

Mensajes : 39

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Frozen rose • Lana.

Mensaje por Sea L. Makhvil el Miér Mar 25, 2015 5:38 pm

Al observar el movimiento que hizo la mujer; le imito. Coloco sus propios codos en el escritorio y ladeo su cabeza hacia un lado con una sonrisa. Solamente por provocarle, por burlarse. Jugar con su mísera suerte. Después de todo, Lana era de aquellas que iban al punto y una sesión con ella significaba tres cosas; un ataque directo, una sutil burla y absoluta confianza en sí misma. Así que básicamente, para Sea, era perder el tiempo; porque no sacaría nada. No sacaría drogas, no sacaría sexo, así que era un cero a la izquierda. Entonces, ¿por qué continuaba allí?

Bueno, solo era necesario esperar hasta que la Mars abriera la boca para entenderlo.

“Si me hubieras conocido 3 años atrás, Lana, estoy segura de que me habrías reformado” fue algo que le soltó en una ocasión, sin ninguna especie de segunda intención; observando desinteresadamente una de las paredes de la sala. Pero ahora no hay ninguna oportunidad. —Sé que te encantaría que continuara pensando en ti después de salir de aquí, Lana. —respondió, apoyando su mejilla en sus nudillos. No era necesario agregar el que aquello no pasaría, porque quedaba implícito y probablemente la mujer la mandaría a la mierda antes de dejarle terminar la burla. —¿Porno? —se aventuró al ver lo que sostenía la mayor.

Mantuvo su mirada sobre el rostro de la fémina, escuchando atentamente sus palabras y asintiendo vagamente, hasta que la sonrisa socarrona volvió a ella ante uno de aquellos comentarios que nunca faltaban por parte de la mujer. A veces, se le venían respuestas a la cabeza, pero resultaban tan tediosas o no lo suficientemente entretenidas que se quedaban guardadas dentro de sí, y lo único que salía al exterior era una sonrisa o un encogimiento de hombros. Sea tenía algo con la “señora”, porque a decir verdad, aunque los sermones no eran algo que soportara, era divertido escuchar a Lana. Aún si el 99% de las veces esa "diversión" se termina por esfumar repentinamente y te encuentras de frente con un monologo que solamente te irrita.

Agarro la cinta y bajo la mirada hasta esta, enarcando una ceja. ¿Qué esperaba? ¿Qué la mordiera como una cavernícola o algo así?

—Me conmueve que estés tan al tanto de mí. —y busco con sus orbes a la ya en pie Lana, jugueteando con el objeto entre sus manos. —¿Realmente importa lo que quiero? Al final solo esperas que haga lo que tú quieres, ¿así que para que me preguntas estupideces? —respondió impulsivamente, porque estaba dando rodeos y cavando agujeros en los que Sea no iba a caber. En Lana no había lugar para sentimientos, solo deber, oficio, blah blah blah. De repente, se encontró con el rostro ajeno a solo centímetros de distancia, y sin poder evitarlo bajo su mirada hasta sus labios, que se movían recitando aquellas crudas y frías palabras.

Asintió por última vez cuando se dio por finalizado el discurso y se acomodó en el sillón, buscando las palabras que desencadenarían una respuesta digna de ser escrita y documentada en Iowa. No sabía, quizás habría que hacer un poster dentro de la capilla en honor a cada sermón moja calzoncillos que se tiraba Lana de vez en cuando. Volvió a relamerse los labios, y finalmente, llevada por la curiosidad de su respuesta, soltó. —Como yo voy directo a la muerte, tú vas directo al fracaso. —hizo rodar entre sus manos la cinta— Hablas como si supieras mucho acerca de los adictos; pero solo repites lo que has visto y ya está. ¿Qué pasa, Mars? ¿No eres capaz de sacar una conclusión? “Tu detestable estado físico en el que…” ¿Nos vas a hacer gastar más tiempo sentadas aquí repitiendo lo que ya ambas sabemos? ¿No tienes nada mejor? —la observo, y chasqueo su lengua. —Tú no sabes absolutamente nada acerca de los drogadictos si piensas que tirándonos a la cara nuestros “errores” y nuestra “estupidez” vamos a cambiar. Ah, y amenazarnos tampoco funciona. —dejó la cinta sobre el escritorio.

—Si quieres hacerme cambiar a mí, o a cualquier adicto; será mejor que despiertes esas neuronas y pienses más. Porque si solo te vas a dedicar a chasquear los dedos ante el sí o no que yo te dé, pues mejor me envías con alguien que al menos me de drogas gratis.

Conclusión: el sentido común no funciona en un drogadicto. Conclusión número 2: probablemente hoy tendría que empacar para la zona 0. 

_________________
Bang bang, you're dead.
avatar
Sea L. Makhvil

Mensajes : 100

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Frozen rose • Lana.

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.