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Are you fucking kidding me? ■ Lochan

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Are you fucking kidding me? ■ Lochan

Mensaje por Erin C. Foster el Vie Mar 27, 2015 8:34 am

Are you fucking kidding me?
Clase de religión

Erin era un ser particular, tenía sus propias creencias y malos hábitos arraigados desde muy temprana edad. Había aprendido el arte de conseguir drogas a bajo precio desde los quince años y a usar sus encantos para su propio bien a los dieciséis, sin infancia ni adolescencia normal no podía esperarse que se desarrollara una ciudadana ejemplar, era mucho pedir. Toda ella reflejaba lo diferente que era, sus cabellos teñidos de un color electrizante, los tatuajes en su piel que carecían de significado, esa mirada ladina que no cambiaba ni aunque le amedrentaran y tuviera miedo,

Había tantas cosas que le fastidiaban del centro, era una nueva vida, una prisión que detenía todo de ella, sus vicios, su cotidianidad, todos y cada uno de los excesos habían sido cortados de raíz y ella lo único que podía hacer era actuar como león enjaulado y negarse a cooperar cuando estaba fastidiada. Pero si le preguntaban lo que más odiaba de todo ese asunto era la estúpida religión. ¿Quién les había dicho a ese montón de bastardos que podían jugar a ser superiores? ¿Qué con un libro pensaban controlar a un montón de adolescentes deschavetados? ¡Ja! Había que ser muy ilusos para pensar que iban a regenerarse con un montón de ideas prehistóricas.

La única razón por la cual Erin no soltó a reír era porque se mantenía garabateando en su libreta con la mirada perdida, escuchando a medias y su mente vagaba distraída de ahí. Comenzaba a  adaptarse, no estaba feliz con la situación que le estaba tocando vivir pero era lo suficientemente inteligente como para aprender rápido. Mínimamente ya sabía lo que tenía que hacer para seguir sustentando sus adicciones, era algo.


—La castidad implica un aprendizaje del dominio de sí, que es una pedagogía de la libertad humana. La alternativa es clara: o el hombre controla sus pasiones y obtiene la paz, o se deja dominar por ellas y se hace desgraciado. La dignidad del hombre requiere, en efecto, que actúe según una elección consciente y libre, es decir, movido e inducido personalmente desde dentro y no bajo la presión de un ciego impulso interior o de la mera coacción externa. El hombre logra esta dignidad cuando…

Fue un mal momento para que su mente se esclareciera, escuchó cada una de las estupideces que mencionaba el tipo al frente y esta vez sí que se rió con ganas interrumpiendo el resto del sermón. Una clase sobre educación sexual era insulsa a esas alturas de su vida y le resultaba irrisorio.—¡Por favor! Aquí nadie es virgen, creo que podríamos ahorrarle su tiempo y pasar de lección.—Dijo con sorna, se llevó una mirada furibunda como resultado y se encogió de hombros. Otra vez la plática sobre el celibato regresó a su cauce dejando a una muy divertida muchacha haciendo trazos en el papel.—Oh, ¿Me lo prestas?.—Dijo en voz baja y sin esperar respuesta alargó la mano y tomo el bolígrafo del chico que estaba justo al lado, haciendo gala de sus pocos modales.

Fastidiando como siempre al prójimo.


Última edición por Erin C. Foster el Vie Mar 27, 2015 9:44 pm, editado 4 veces

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Re: Are you fucking kidding me? ■ Lochan

Mensaje por Lochan Radwańska el Vie Mar 27, 2015 6:15 pm

I'm kidding, dude.
|

El lápiz se escabullía de mis dedos vendados, escurriéndose hasta la firme mesa que posada bajo mis codos; no tenía nada de interesante.

Y yo me esmeraba en pensar palabras poéticas para pasar el tiempo sin aburrirme más de lo que ya estaba.

Pero esas mierdas no venían conmigo; aunque siempre me gustaba citarlas y sabía que podría hacerlo mucho mejor, joder.

Sin embargo, mierda; ése no era yo, y ya. No había otro cuento.

Posé mi mirada a la clase, sin ponerle realmente atención. O quizá sí, porque mis dedos escribían cada frase de aquél que hablaba y hablaba, sin tomarle mucha importancia. Sin embargo, mi boca se abría algunas veces para mencionar palabras vulgares sin algún sentido con la clase en sí. Aunque fueran esas mismas frases propias mías, y alguna que otra mentira de por medio; era un simple método para mezclarse con los locos de allí.

Cuando llegas a un lugar donde abundan personas que son la excepción, y  cómo tú nunca quisiste ser eso; te tratas de aglomerar a aquella masa para no llamar la atención.

Y es que no era un tema de atención o no.

Era el hecho de que escoges tu rutina mundana, aburrida y normal, en la cual no sobresalías y la única emoción que tenías era el poder fumar un insulso cigarrillo todos los días; además de las historias ficticias que creabas provenientes de la televisión, y como lo escoges; no lo cambias.

Y yo no quería cambiarlo. Era algo estable. Relamí mis labios hinchados, intentando parar la mierda mental. Yo no era de los que tenían una gran filosofía de vida o alguna mierda parecida; era hueco. ¿Y qué mejor que eso? Escuché a hablar a una muchacha, la interrumpí en seco, con mi rostro serio; mi tono de la misma forma, y escondiendo mi mirada tras las magníficas gafas de sol que siempre llevaba. Las cuales no tenían nada de estupendo, pero me gustaba exagerar.

Levanté levemente la mano. –Yo aún soy virgen.- Mentí, a ciencia cierta. Me gustaba hacerlo; no perdía ni ganaba nada, ¿No? –No he probado ninguna vagina ni me ha entrado ningún pene, ¿Sabes?- Comencé a mordisquear mis labios fuertemente en un maldito tic nervioso, aunque no se denotara; lo era. -¿Tú lo has hecho? Profe o la cosa que seas, ¿Por qué no la escuchamos?- Jacté, antes de darme cuenta, que mi primer comentario me contradecía con mis pensamientos. Sin embargo, ni hice nada más que observarle. Mentía, la primera vez que tuve sexo fue a los 15 años, con la madre de un amigo. De allí, nunca más sexo. ¿Por qué? Porque realmente es difícil conseguirlo o algo parecido, al menos a mí; que debo ser un pobre idiota que da pena.

No sonaba nada mal, de cualquier forma.

Lo sumaría a los apodos de “Ignorante, vulgar, hueco, y común” con los que me gustaba encasillarme y los que antes me decían a menudo.

Sin darme cuenta, los demás ya susurraban cosas y el que nos enseñaba trataba de calmar a la clase en un intento de desaprobación del diablo. Aunque me daba bastante gracia, mi rostro seguía serio; como siempre. –Vamos, amiga Marge, habla.- Comenté apodándola como la de los Simpson. 

Me quedé en silencio, sintiendo el dolor de los dedos rasguñados y heridos que vendados, volvían a sangrar en flamante nerviosismo.

No tenía nada contra la religión, de cualquier forma.

Yo tan sólo era un idiota.

Y me gustaba hablar puras mierdas estúpidas; para me que creyeran de esa forma. -Señor, ¿Y aquí no hay guardias? Me gustaría ver alguno, ¿Cómo puede controlar solo a una clase? Me lo he estado preguntado desde que entré aquí, los gorilas deben estar en cualquier parte. ¿Por qué no en el salón de clases? Así mejor se educan.- Además, me gustaba hablar.

Idioteces, reitero. 

Gorilas... como la banda. 

Suspiré.


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Re: Are you fucking kidding me? ■ Lochan

Mensaje por Erin C. Foster el Sáb Mar 28, 2015 12:47 am

Are you fucking kidding me?

Soltó una carcajada y se mordió los labios para detenerse, no estaba segura a que castigo se estaba haciendo merecedora, pero es que no podían pedirle que cerrara la boca, no cuando se decían semejantes disparates en pleno siglo veintiuno. Había un alto porcentaje de jóvenes libertinos ahí recluidos, ¿Y qué? Se iban a ir al infierno ¿Y qué? ¿Realmente el infierno era peor que eso? Erin no lo creía así. No había mucho que perder. Su mirada curiosa viajo al chico que se había inmiscuido en sus quejas y lo observó con sorna.—¡Un virgen!.—Exclamó mirando sobre su hombro para ver las reacciones de la clase, sinceramente poco le importaba que el resto ya empezara a cuchichear obviamente apostando sobre a quién iban a castigar primero.

No le avergonzaba nada y si le pedían que se pusiera a hablar de sexo solo para molestar a su profesor de turno vaya que lo haría, sin embargo no podía dejar de reír. No le creía, ningún muchacho de su edad era virgen, nadie. Era una regla general, las hormonas adolescentes llegaban a un punto de evolución máximo en cierta etapa y boom, explotaban.
Gruñó cuando el tipo le llamo de esa forma y al instante su sonrisa se convirtió en una mueca de desagrado, bastaba un mínimo roce para hacerla enfadar y él ya había pasado de ser graciosísimo a ser insoportable.—¿Qué quieres saber, rulitos?.—Preguntó levantando la ceja y apoyando el mentón en su mano, ignorando por completo al resto de la gente como si estuvieran sosteniendo una plática casual en otro lugar.—¿Posiciones? ¿Cómo se pone un condón? .—Sonrió descaradamente.—No creo que te ayude que te cuente mis historias, mejor que lo pongas en práctica.—Añadió con total desfachatez.

—¡SILENCIO!—Les ordeno el hombre rechoncho que evidentemente estaba acalorado por todas las barbaridades que ese par estaba esparciendo por el salón de clase.

¡Pero si yo no he dicho nada!.—Dijo con fingida inocencia.—¿No dice la biblia que hay que ayudar al prójimo?.—Musitó con un tono de voz que pretendía ponerle seriedad al asunto.—Pues aquí mi amigo rulitos nunca ha tenido un polvo, lo mínimo que podemos hacer es ayudarle a no ser tan miserable, ¿No cree?.—Intercaló sus miradas de uno a otro y finalmente se detuvo en el chico.—Aunque seguramente si has tenido un polvo contigo mismo, es igual solo pones tu…—Fue interrumpida a media explicación.

—¡Ya cállense los dos!—Estaba acalorado, evidentemente encontraba al sexo como un pecado mortal y Erin se estaba divirtiendo de lo lindo.—Una palabra más y…




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Re: Are you fucking kidding me? ■ Lochan

Mensaje por Lochan Radwańska el Sáb Mar 28, 2015 4:45 pm

I'm kidding, dude.
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Había perdido la noción del tiempo, en cuánto la peliazul había hablado. Arrugué la nariz, cuando caí en la cuenta en que apenas me sabía los nombres de las personas que se encontraban en mi curso. Algo totalmente normal, de cualquier forma. Sentí el metálico sabor a sangre de mis labios, y entonces comencé a rascar la herida que provocaba una sensación de comezón combinado con un ardor de mierda, como cuando cagas mucha diarrea y te queda doliendo el culo. Pero ese no es el tema; era en que la clase se reía de nosotros, y aunque a mí no me importara, las gotitas de sudor comenzaban a recorrer mi rostro pálido. 

Marge habló. –Rulitos.- Comenté luego de ella, cuando llevaba mis dedos hasta mi cabello ligeramente ondulado y desordenado. –No son rizos, amiga.- Le contesté impasible, porque joder, su comentario lo encontré demasiado tierno. Aunque mi tono de voz no había sido el correcto para expresarlo, pequeños detalles, quizás. No reí, aunque me hacía gracia. No era un muchacho bastante jovial, de cualquier forma. Y no importaba. –Puf, posiciones. Para eso está el kamasutra. Por ser virgen, no significa que no sepa nada del sexo y la sexualidad.- Desgraciadamente, sabía bastante, aunque no portaba con la experiencia necesaria para presumir. Pero ¿Quién quiere hacerlo si es tan sólo sexo? Había gente que sabía más de sexo de quién lo practicaba. Porque joder, tener sexo no te convertía en un experto; eso se veía en los embarazos no deseados, además de que la sexualidad no acarreaba netamente el coito. Suspiré. 

De cualquier forma, no era mi tema. -¿Es que te estás ofreciendo para tener sexo conmigo?- Pregunté sin intenciones de por medio, porque me sentí sorprendido. –Que extrovertida.- Jacté, sin escuchar las palabras del cura, profesor, lo que sea que fuese ese señor que nos regañaba como si fuésemos impíos y escorias del demonio. La religión era divertida, en cierto modo. Escuché las palabras de Marge. ¿Pero esta muchacha me quiere ayudar, o qué? Me incliné hacía atrás en un acto de reflejo. -¿Cómo te llamas, chica?- Limpié las gotitas de sangre que se escurrían por mi mentón; el hombre reaccionó de forma abrupta, y abrió la puerta del salón de clases. ¿En serio? “¡Fuera del aula! ¡Ambos!” Me encogí de hombros. -¿Y a dónde nos quiere llevar? ¿A la zona 0?- Inquirí, antes de verlo llamar a los gorilas. 

Tragué saliva, intentando calmar el incipiente pánico de mi cuerpo. -¡Objeción! ¿No que somos todos hijos de dios? ¿No hay que ayudarnos? ¡Pecador!- Exageré demasiado, aunque mis objeciones no fuesen empleadas con una pasión que acarrease la misericordia. Me empecé a cagar en los pantalones del susto. –Marge, cagamos.- Dije, al verme frustrado en lo ridículo que estaba siendo. Puta mierda, solté un par de suspiros entorpecidos. Eso era lo cansador de ser tan… yo. Pero no es que me arrepienta, es tan sólo el hecho de sentirte cansado de hablar, o peor aún; de ser tú mismo. 

Mentira, nunca me iba a cansar de ser así, lo había escogido, ¿No? De hecho, no me veía de otra manera, anyway.


Y no quería verme de otra forma, en cualquier caso.

No supe cuando me había levantado del pupitre, al encontrarme al lado de los gorilas. Miré hacía atrás, esperando a la peliazul. Si la muchacha hacía problemas, esos grandes hombres la llevarían a la fuerza, o que se yo. Arrugué la nariz. De todos modos, ¿A dónde nos llevarían? Giré sobre mis talones y saludé con las manos ligeramente vendadas a uno de esos hombres. -¿Qué tal, hermano?- Y me callé, otra vez.

Puta mierda.

¿Iríamos al patio a reflexionar? ¿O a la capilla? La capilla era entretenida, era silenciosa y te provocaba una sensación de calma y sueño...

A decir verdad, eso era aburrido.

Puta mierda.

Me gustaban demasiado esas dos palabras "puta mierda". Era mi frase, de cualquier forma. Un gorila me tomó, al verme intentando escapar. -Oye, oye, oye, estoy calmado.- Mi cuerpo temblaba. En serio, lo estaba. Aunque mi cuerpo fuese otro cuento. -Oye, oye, oye...-

-Estoy bien.-




Última edición por Lochan Radwańska el Dom Mar 29, 2015 9:34 pm, editado 1 vez

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Re: Are you fucking kidding me? ■ Lochan

Mensaje por Erin C. Foster el Dom Mar 29, 2015 9:07 pm

Are you fucking kidding me?

Los orbes de Erin recorrieron el salón de clases, uno a uno a sus compañeros, con una ceja levantada y los ojos entrecerrados como gesto de amenaza. No estaba ahí para su diversión, era ella la que se estaba divirtiendo de lo lindo al sacar de quicio a un católico de mierda. De todos los lugares en los que pudo haber terminado el karma la había escupido en uno donde la religión se profesaba con tanta devoción que casi los creía puros y castos…casi.

Su habitual humor ácido volvió a ella en cuanto observó la cara de consternación del hombre que estaba frente a la clase, parecía que en cualquier momento le iba a lanzar agua bendita o algo por el estilo, así que prosiguió charlando con rulitos, solo por joder.—Eso es muy bueno, ya te estaba creyendo un espécimen subdesarrollado, ver porno siempre es bueno para la salud.—Le dirigió una mirada de fingida complicidad y por el rabillo del ojo siguió de cerca la incredulidad del obeso que pretendía dar clases sobre moral a un montón de enfermos mentales.


La peliazul soltó a reír con ganas, jamás se había ofrecido a tener sexo con él pero la reacción del profesor que había pasado por todos los colores le resulto hilarante, tanto como para continuar el show en busca de más gritos de desaprobación.—Claro.—Respondió con media sonrisa. No, que nadie la malinterpretara, Erin no era una adicta al sexo, ni era tan buena samaritana como para darle unas “clases” a rulitos, tampoco se acostaba con cualquiera,  pero solo había una razón; las necesidades de un cocainómano rayaban estrictamente en su adicción, el sexo había pasado a segundo plano, era simple.—¿Aquí y ahora?.—Levantó la ceja.—Puede ser de gran ayuda para el resto o para él, que no ha dejado de mirarle las tetas a la rubia.—Acusó señalando al obeso profesor.

Problemas. Los problemas ya le habían estallado en la cara y ella no podía hacer otra cosa que sentirse satisfecha. No conforme con todo lo que ya había causado, Erin paso por encima de dos compañeros que eran los que estaban sentados entre rulitos y ella,  solo para extender su mano al chico a modo de saludo, como si una veintena de personas no estuviera ahí.—Gusto conocerte, rulitos.—Dijo de manera exagerada como si fueran a dirigirse a la guillotina.

Observó extrañada a su nuevo compañero de problemas, su expresión corporal no iba acorde con lo que decía pero a ella que le importaba.—Cagamos.—Coincidió. Luego todo siguió con el protocolo de siempre, los grandulones irrumpieron para llevarse a los revoltosos.—¡No me toques!.—Exigió jaloneando un brazo.—Yo puedo caminar sola.—Los fulminó con la mirada, y empezó a caminar en silencio por los pasillos. ¿A dónde los llevaban? Erin no tenía bien claro cuáles eran los castigos para gente irreverente y cuales para los psicópatas, ¿Y si eran los mismos?

Luego de un par de pasillos al fin la puerta decorada de la capilla se abrió frente a ellas.—¡JA!.—Su voz resonó en el silencioso lugar y de un empujón nada cuidadoso fue obligada a entrar después de rulitos.

Tres horas, no pueden salir en tres horas o irán a la zona cero.—Amenazó uno de los guardias dándose la vuelta y cerrando detrás.

Erin rió suavemente y resopló, por una parte aliviada de que el castigo no se tratara de nada más que aburrirse de muerte en la capilla por tres fastidiosas horas.—Arrepiéntete de tus pecados, Rulitos—Dijo con sorna y fue a sentarse en una banca examinando meticulosamente a su alrededor.






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Re: Are you fucking kidding me? ■ Lochan

Mensaje por Lochan Radwańska el Vie Abr 03, 2015 2:59 am

I'm kidding, dude.
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Cuando entré al lugar, el silencio fue perturbado por aquella mujer que tenía sus cabellos tintados en un azul, tan profundo como mi ano. La poesía, en esos momentos no me venía en gana; otras veces sí, cuando el aburrimiento era demasiado o por simple pasatiempo. Los gorilas se quedaron atrás de esas puertas, vigilándonos a que no escapáramos. Yo ya lo había hecho, en una noche dónde me encontraba muy confundido. 

Mi vista bajó hacía mi pierna derecha, aquella que había sangrado cuando mi carne se rasgó al intentar entrar escabulléndome nuevamente al internado, que pronto, se transformaría en mi hogar momentáneo. –Si me viviera arrepintiendo, Marge, no sería yo.- Le contesté sin mentiras esta vez. –Porque la sangre se siente tan exquisita en tu piel desnuda.- Y rematé con una de ellas. No lo dejaría de hacer, anyway.

¿Qué pecados había cometido?

De hecho ninguno, o que se yo. Arrugué la nariz, al ver el lugar dónde me encontraba. A mí alrededor, no se alzaba nada. ¿Paz? ¿Tranquilidad? ¿Bondad? ¿Arrepentimiento? Ojalá, pero no había nada. Ni tampoco odio, desgracia o sufrimiento. En internet había gente que escribía maravillada de ello, ¿Por qué? Descalificando a aquellos que preferían la paz y la pureza. ¿Por qué? ¿Acaso la maldad acarreaba el saber? ¿Y la bondad la ignorancia? ¿Y por qué no al revés? ¿Qué tiene de malo tener fé? El que quiere creer, lo hace. Bajo su propia decisión. Sus desgracias son tan repetitivas que están en un mundo ficticio que abunda en internet o en la televisión, creada por otros. Creo que terminé por sentarme a su lado. –Te estuve esperando.- Le comenté, en tics nerviosos dónde mis manos revoloteaban en sus lugares, los dedos competían rabiosos; intentando terminar con la vida del otro, en una batalla sangrienta. 

–Dos horas.- Relamí mis labios. –O Mil horas.- Comencé a reír mentalmente. –Como un perro, y cuándo llegaste me miraste me dijiste loco.- Jacté, serio como siempre. Sin mencionar que estaba citando las palabras de una canción que en ese momento había recordado y tan sólo quise soltar así sin más. -¿Por qué eres tan chillona y revoltosa?- Pregunté, de pronto, tratando de entablar una conversación. Sin intentar ofender, en cualquier caso. 

Estábamos frente a dios, ¿Por qué iría a soltar blasfemias tras blasfemias? –Tengo un cohete en mi pantalón, y tú estás tan fría.- Cité nuevamente la letra de esa canción. Había olvidado mencionar que dios no significaba nada para mí, no era mi asunto si habían personas que creían en él o no. Yo tan sólo lo ignoraba.

Joder, soy un maldito cool. ¿Quién osaría en ignorar a Dios? Mordí mis labios. Pues yo. -¿Cómo te llamabas, anyway?-

Mis pensamientos eran una mierda, siempre lo serían; y sentirlos así era genial. 

Con sentirlo, para mí es suficiente.


Última edición por Lochan Radwańska el Vie Abr 03, 2015 3:44 pm, editado 1 vez

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Re: Are you fucking kidding me? ■ Lochan

Mensaje por Erin C. Foster el Vie Abr 03, 2015 4:49 am

Are you fucking kidding me?

La capilla no era un sitio muy grande, parecía estar fuera de lugar pues no iba para nada con el resto del edificio, donde se podían escuchar los gritos y el desorden que anunciaba que la peor escoria de la Ciudad estaba recluida. Ahí había absoluto silencio, calma, paz, lo cual ese par no iban a respetar ni soñando. Sus ojos claros examinaron los adornos, las velas acomodadas cuidadosamente al pie de la representación de una cruz y finalmente se aburrió porque no encontraba sentido a la religión, ¿De qué se trataba?¿Quién había sido el idiota que pensó que sería buena idea inculcar el catolicismo a un montón de enfermos mentales?. El contacto humano le irritaba, le molestaba cada palabra que salía de la boca de la gente fuera mala o no, no estaba diseñada para ser una persona sociable, Erin más bien se movía por conveniencia. Porque si el mundo no se preocupaba por ella la peliazul no le debía nada, si, toda esa mierda sonaba a una vida frustrada, ¿Y qué?

De momento rulitos no la había fastidiado lo suficiente como para ponerse a lanzar improperios contra él, al contrario, había sido de gran ayuda en la clase, sin embargo estaba segura de que no había sido su intención.  Se había divertido a costillas del profesor y eso aunque fuera estúpido significaba salir de la rutina, se había reído bastante.–Estas loco.—Respondió y se levantó lentamente hacía donde yacían un par de velas encendidas.— ¿Quién mierda dejo esto aquí? Bien podríamos provocar un incendio.—Comentó.

Erin no estaba segura de sí le estaba hablando a ella o a sí mismo, era difícil adivinar y no tenía tan buen humor como para indagarlo así que dejo pasar su primer comentario y sus tics extraños.—¿Por qué eres tan idiota?.—Lo observó por encima de su hombro y rodó los ojos.—No soy revoltosa, tu eres el revoltoso, empezaste toda esa broma y yo como buena persona que soy no pude dejar pasar la oportunidad de joder un rato.—Se encogió de hombros como si fuera lo más natural del mundo tomar la oportunidad de molestar.—No sé por qué se vuelven locos con temas tan idiotas pero es divertido.

Soltó a reír pasando el dedo por encima de la llama de la vela como entretenimiento, mientras sus ojos estaban clavados en el fuego.—¿Un cohete? ¿No que eras virgen?.—Bufó con media sonrisa.—Erin, drogadicta, depresión psicótica y toda esa mierda.—Respondió con simpleza.—¿Y tú, rulitos?.—Preguntó volteando a verlo.



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Re: Are you fucking kidding me? ■ Lochan

Mensaje por Lochan Radwańska el Vie Abr 03, 2015 4:54 pm

I'm kidding, dude.
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Escuché sus palabras, sentado, demostrándole la atención necesaria como para sentirme lo bastante interesado en ella. Sin embargo, siempre lo hacía con todos con los que sostenía una conversación o se dignaban a hablarme. Y no es que antes solía ser un maldito antisocial de mierda, de esos que todos se quejan en una página web. Esos mismos que se sienten solos, como todos ¿No? Daba igual, por mi parte yo no podría estarlo, aunque quisiera; me gustaba demasiado hablar con los otros a pesar de que no profundizaba en ellos. No ocupé un lugar muy importante en las vidas de los amigos que tuve; porque se convertirían pronto en esos que terminas por olvidar, al fin de cuentas. Por lo menos por mí, siempre los termino por dejar atrás, ¿Y ellos? Lo desconocía, y quería seguir haciéndolo. Escruté por primera vez a la peliazul, intentando descifrar si la recordaría o no. Me encogí de hombros, puesto que su cabello sería la única señal que quedaría rondando en mi cabeza al terminar la semana y luego, se esfumaría.

No había otra solución.

Y no quería tampoco, que hubiera otra.

Todo este rollo se trataba del ignorar y el querer; nada más. La idea del incendio se escuchó demasiado estúpida, como para volverla realidad. Porque de verdad, ¿Quién se atrevería en la vida real? Al menos ningún adolescente que se encontrase allí, conmigo o cerca. Eso sólo se ve en las noticias, películas e historias ficticias. La realidad discrepaba contra la hilarante imaginación de alguien más. Tuya, mía o la de otro. En esta vida nadie se atreve, ni yo, ni tú ni él ni ella. Porque, ¿Estarías en el mismo lugar en el que estás si lo hubieras intentado? Lo dudo mucho. –Te estás metiendo con la persona equivocada, amiga.- Señalé, con la verdad, al no ser una persona intensa, de esas que te encuentras por todos lados, por la calle, con la cual pasas el rato, hablas, te aburres y dejas. Ese soy yo. –Si quieres intensidad o adrenalina, conmigo no la tendrás.- Le advertí, desaprobando con mi paladar el metálico sabor de la sangre al ser exprimida de unos labios mordisqueados. –Es mi naturaleza, Marge, mi naturaleza.- Decidí contestarle, aún sentado, sin moverme del lugar. 


–A gente le disgusta, a otra no, porque les da igual. Pero demonios, ¿No es así con todos? Me gusta hablar, ¿A quién no? ¿Te gusta tu cabello azul, verdad? Pues es así, porque sí. O yo que sé tus razones para tenerlo de esa forma. Y además, en clases uno tiene que expresar su opinión, ¿No? Porque, ¿No es que siempre dicen que hay que ser partícipe de la clase? Pues bien, yo no fui el que le echó la pelea a ese señor que no sé que cosa era, pero da igual. El asunto es que estamos aquí, aburriéndonos y ninguno de los dos quiere eso, ¿No? Lástima que…- Me interrumpí al saber que había hablado mucho. Algo que no quería corregir, de todos modos. –Es una canción, mi querida Erin.- Observé nervioso como jugueteaba con esa vela, y no creí en las últimas palabras que ella había mencionado al describirse. -¿No te faltó pirómana desquiciada?- Jacté. –Me estás poniendo nervioso, deja eso tranquilo.- Murmuré para que tuviese un poco de consideración y lo hiciese. Aunque no me descompensaría por algo así. –Lochan.- Carraspeé. –Tan sólo Lochan. Es suficiente descripción.- Sentí como las gotitas de sudor corrían por mi rostro. –Deja eso ya, mujer y vente a compartir con un loco más de este lugar.- El cual no tiene nada de interesante, ni ningún desequilibrio mental del cuál pueda presumir, pero si mentir. Dios, ¿Me dejarías sacarme por el culo las blasfemias que pienso y digo?


“Claro, Lochan, hijo mío”


Gracias, señor. -¿Cuántos años tienes, Marge? ¿Y qué haces tú en un lugar como éste?- Yo lo escogí, me parecía más divertido que la cárcel. –Erin, te estás poniendo sentimental.-

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Re: Are you fucking kidding me? ■ Lochan

Mensaje por Erin C. Foster el Sáb Abr 04, 2015 8:18 am

Are you fucking kidding me?

El fuego apenas se movía, emanaba un pequeño calor que le quemó las yemas de los dedos en cuanto estuvo peligrosamente cerca, el rostro de la peliazul apenas cambió a una mueca y resopló, la idea del incendio no sonaba mal, había muchos pirómanos a los que echarle la culpa si algo salía mal pero, ¿Y después? ¿Dónde quedaba la gracia?

¿Qué te hace pensar que me gusta la intensidad y la adrenalina?.—Si, había acertado, aunque en realidad no era a propósito, si Erin llegaba a estar en peligro simplemente eran las malas coincidencias, sus malas decisiones que por alguna u otra razón leal borde de un abismo. Así que si alguien se preguntaba si era su elección no se trataba de eso, era más bien algo programado en su sistema, como si estuviera predestinada a joder su vida solo porque si, patético.  


Erin no era una chica muy habladora, le disgustaba tener que compartir sus pensamientos y mucho más que la obligaran a escuchar, pero por alguna razón prestó atención al montón de disparates que él estaba diciendo, quizás el aburrimiento era tanto que sostener una “charla” con él no sonaba tan mal.—Me encanta mi cabello azul.—Acotó encogiéndose de hombros, no había una razón en específica para el tinte, así como tampoco lo había para sus coloridos tatuajes, según los psicólogos del lugar se trataba de una vida de abandono y agonía pero bah, ¡Ellos que sabían! No conocían la verdadera esencia de la rebeldía de Erin. Exhaló en un intento por tener paciencia.—Ya, ya, silencio, ha sido mi culpa lo sé, pero fue divertido, me importa una mierda, es divertido ver cómo la gente se horroriza con el tema.—Bufó.—¿Una lástima que?.—Cuestionó, porque si algo no le gustaba era que no le contaran todo el chiste.
Sus dedos seguían en la tarea de jugar con el fuego y su mirada no perdía de vista la llama hasta que él muchacho expresó su incomodidad, cosa que la hizo soltar una risa divertida.—Pues Lochan, si me aburro lo suficiente hoy puedo convertirme en una pirómana desquiciada.—Respondió volviendo a poner su mirada en él.

Chasqueó la lengua mirándolo con tranquilidad y finalmente cesó en su tarea de jugar con el fuego.—Si eres un psicópata al menos ten la decencia de decírmelo.—Dijo mientras caminaba hasta sentarse a su lado.—Tengo veinte años y no sé que hago aquí.—Respondió por simple aburrimiento.—Tu sí que pareces enfermo, ¿Te vas a desmayar o algo?.—Lo observó, su expresión, las gotas de sudor que lo hacían parecer más ansioso, toda esa palabrería no iba acorde a su expresión, si, está loco, se dijo a si misma pero permaneció ahí sentada impasible.

A Erin que le importaba.




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Re: Are you fucking kidding me? ■ Lochan

Mensaje por Lochan Radwańska el Sáb Abr 04, 2015 3:24 pm

I'm kidding, dude.
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“¿Qué te hace pensar que me gusta la intensidad y la adrenalina?”

¿Pensar? Intenté enarcar una ceja, sin lograrlo en el intento. Su pregunta vagó por mi cabeza por unos largos segundos. Había olvidado porque había dicho tales palabras, bueno, en realidad no, pero la pereza venía a por mí en unos breves instantes. –No lo sé, Marge, tan sólo advertía por si quieres crear desorden o esas cosas, porque te ves bastante revoltosa, ya te lo había preguntado. ¿No? No hay más razón que eso.- Además de que no puedes esperar de mí tales situaciones en dónde ocurra un hecho con demasiada emoción. Mi vida, y yo carecíamos de ella. Y eso estaba bien, la estabilidad y el aburrimiento no es algo que quisiera cambiar. Es algo que escogí, es algo que es y no hay más explicación.

Gozaba el privilegio de mentir sobre acontecimientos ficticios sin algún remordimiento de por medio. Aunque no sabía si eso era bueno o malo. Bah. Extendí mis brazos hacía arriba de mi cabeza para estirarme y de paso, relajar mis músculos contraídos por la tensión. –En la casa del señor deberían haber camas o no sé, mierdas de ese estilo para los perezosos que quieran dormir unos cuántos minutos, ¿No? Digo, descansar no le viene nada mal a nadie y Dios debería suponerlo, porque ¿A quién mierda no le gustan las vacaciones? Algún loco quizá, pensaría lo contrario.- Me pidió que guardara silencio, mi rostro se mantuvo inexpresivo, ocultando mi mirada tras mis fabulosas gafas de sol. Las acomodé, antes de secar el asqueroso sudor de mi rostro y luego ocultarlas, seguras, en los bolsillos de mi abrigo, o lo que fuera. Ya había olvidado que ropa traía aquel día.

Y recordando eso, mi madre debería enviar más ropa. Porque lo que me había entregado, había sido una mierda. Y ni siquiera fue ella. Yo también te quiero, mamá. Suspiré. -¿Una lástima qué cosa? No lo sé, hermana, no me acuerdo, cago tanta mierda verbal y crees que me voy a acordar de lo que antes iba a decir.- Tragué saliva, observándola tras lo oscuro de los lentes. Había dejado de jugar con el fuego y mi cuerpo siguió tenso. Yo igual, pero eso ya no importaba. –Que considerada.- Comenté. -¿Un psicópata?- No estaría mal, sería interesante, o no sé. 

–Si lo fuera, ¿Por qué habría de advertírtelo?- Su última pregunta no me perturbó en lo absoluto, rasqué con fuerza la herida bajo la comisura de mis labios. –Estoy bien, son simples nervios. ¿No? No tienen importancia, ya se me pasará. Y sería mejor si tuviera cigarrillos, ni siquiera puedo encontrar a alguna persona que tenga uno, pero tampoco la busco, ¿Sabes? Y es porque me da pereza, o no sé, quizás termine matándola como a mis hermanos pequeños o a mi hermano gemelo. Pero es lo de menos, el punto es…- Que estoy actuando de esta forma para mezclarme con locos como ustedes. O quizás no, yo que sé. –Que no se me ocurre otra mentira con la que pueda rellenar esta conversación, Marge. ¿Por qué eres drogadicta?- Inquirí, al limpiar mi rostro nuevamente. -¿Es que has tenido una vida de mierda? Nunca conocí a un drogadicto, un placer.- En todo caso, no le creía nada.


Já.

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Re: Are you fucking kidding me? ■ Lochan

Mensaje por Erin C. Foster el Dom Abr 05, 2015 3:07 am

Are you fucking kidding me?

Si, Erin por naturaleza era demasiado revoltosa, era fácil adivinarlo, no tenía que ser un genio, bastaba que abriera la boca para que las personas a su alrededor lo notaran.  Se metía con la gente equivocada, se drogaba en el lugar incorrecto, simplemente no pensaba dos veces, actuaba por instinto y eso desencadenaba una serie de malos ratos.
La peliazul no era tan diferente a Lochan, ¿Quién lo era? Todos los internos del lugar tenían muchas cosas en común aunque no se dieran cuenta. Esa tarde tenía paciencia, así que no le importó la actitud de Rulitos que no parecía pensar del todo lo que decía, sonaba como si una de cada diez palabras que salían de su boca fuera dicha a propósito.

Estiró las piernas y apoyó las palmas de las manos en el suelo. Tres horas, tres malditas horas que tenía que pasar entre esas cuatro paredes, ya estaba empezando a fastidiarse y no por la compañía tan burda que tenía, Lochan le daba igual, es más, la mitad de las cosas que decía le resultaban divertidas a pesar de no entender un demonio. Lo que la estaba hastiando era la sensación de encierro, los ojos de aquel santo que yacía en los adornos, mirándola tan reprobatoriamente como el mundo.

Joder

Honestamente no le importaba que el tipo que tenía sentado al lado suyo fuera un asesino, no porque fuera tonta, más bien sabía que las posibilidades de hacerle daño en ese sitio eran nulas. No, no por estar en un lugar sagrado más bien por los dos gorilas que custodiaban fuera de la puerta esperando a que ambos chicos pagaran su penitencia. –Te doy un cigarro si dejas de decir tanta estupidez, ahora dudo que de verdad te llames Lochan, rulitos.—Era un buen trato.

Erin volteó a verlo con gesto de aburrimiento y levantó una ceja.—Si, he tenido una vida de mierda.—Confirmó, tras pasar los años se había hecho inmune a esa clase de comentarios, era la verdad, ¿Por qué fastidiarse por ello? Así como no iba a molestarse si la llamaban drogadicta, tampoco porque a su madre le llamaran puta, a las cosas por su nombre.—Intento adivinar que mierda tienes tú y no se me ocurre nada.—Lo escrutó con la mirada y después regreso sus orbes a la escultura del santo que los miraba desde su nicho con reprobación.—Mierda, no ha pasado ni media hora y ya me aburrí.—Se quejó.

Tic tac tic tac.





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Re: Are you fucking kidding me? ■ Lochan

Mensaje por Lochan Radwańska el Vie Abr 10, 2015 9:57 pm

I'm kidding, dude.
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Los años se pasaban rápidos, al igual que el tiempo, y muy pronto, los dieciocho, el año escolar, y eventualmente la vida. ¿Y a mí que me importaba? Pues nada.

Tan sólo sabía que la situación, el momento en el que estaba con Marge se terminaría rápido. Tres horas no se comparaban casi nada con los años. O quizás lo conformaban, no lo sé hermano, era de alguna u otra forma. Y lo mejor era dejar de pensar demasiado las cosas y quizás así, pues pasaría. ¿Qué cosa? ¿El tiempo? Te da igual cuando no tienes un futuro asegurado, y le temes, rencoroso a que se acerque, por eso, terminas distrayéndote.

Observé la apariencia de Erin. –Tus cejas.- Le comenté. -¿No tienes o están pintadas?- Jacté después de haber tragado saliva momentáneamente. Aunque claramente no me interesaba del todo, pero joder, era superficial y no me fijaría en nada más de ella que su apariencia, su forma de hablar y la actitud altanera que parecía tener. Hice una mueca con los labios y encogí los hombros de forma simultánea. Supuse que no tenía otra opción que dejar de escrutar con la mirada lo poco que podía ver a través de las gafas de sol. Un suspiro se escapó de mis labios y volví a tragar en seco como si estuviese nervioso, aunque no lo estaba. Caso diferente era mi cuerpo, joder, el mismo al que le tiemblan las manos. Sinceramente, bueno, si estaba nervioso. Me estaba cagando, ¿Por qué? Ni idea, se disiparía después de un rato. Ella mencionó lo de los cigarrillos, y me sentí en paz. -¿En serio? Genial, aunque no prometo nada.-

Por favor.

Sin embargo, perdí la noción de los hechos en cuanto había enloquecido y agarraba a Marge del brazo con fuerza que no creía poseer, mis gafas de sol habían caído al suelo a la reciente emoción y mis ojos, al parecer desorbitados, la miraban fijamente. Joder, ¿Cuándo sucedió eso? Relamí mis labios hinchados y la solté de pronto. –Lo siento.- Amh, hice una nueva mueca con los labios.

Decidí ignorar lo que había pasado.

El sudor corría por mi cuerpo e intenté de la misma forma, tomar nuevamente las gafas de sol que yacían en el suelo. Mis ojos parpadearon y confuso, volví a mi posición y seriedad inicial. La de siempre, la costumbre. Había olvidado el hilo de la conversación, pues todo pasó muy de pronto, ¿Qué cosa había pasado?

Oh, ya. El arranque. –Lo siento, la emoción, el aburrimiento, creo yo.- Comencé a jugar con mi vestimenta. –Tú tranquilízate que yo soy una persona pacífica y tranquila, y joder, peace hermana. Aunque no soy hippie, el caso es que, no fue nada. ¿De qué estábamos hablando?- Yo no era violento, ¿Cuadros de agresión, loquera?

Y una mierda, es aburrimiento, y fin.


Me quedé en silencio, mientras mis dedos temblaban.
Un fuerte ruido me hizo dar un respingo en el lugar. ¿Habían escuchado los gorilas? Decidí desviar mi mirada hacia el sitio dónde deberían encontrarse.
Tras aquellas puertas.

-Y una mierda.-

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